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Preguntas frecuentes

Todo lo que necesita saber sobre desfibriladores

Un desfibrilador externo automático (DAE) es un dispositivo portátil que analiza el ritmo cardíaco y aplica una descarga eléctrica si es necesario para restablecer un ritmo normal en caso de paro cardíaco. Está diseñado para ser utilizado por el público general, incluso sin formación médica.

Cualquier persona puede usar un desfibrilador, incluso sin formación específica. El dispositivo guía al usuario paso a paso con instrucciones de voz claras. Sin embargo, se recomienda encarecidamente una formación en primeros auxilios para maximizar las posibilidades de supervivencia.

Los desfibriladores deben instalarse en lugares accesibles, visibles y señalizados 24/7. Los lugares prioritarios incluyen edificios públicos, empresas, instalaciones deportivas, centros comerciales, estaciones de tren y cualquier lugar con gran afluencia. El dispositivo debe ser accesible en menos de 5 minutos.

Todos los establecimientos públicos (ERP) de categorías 1 a 4 están obligados a equiparse con un desfibrilador (obligación escalonada entre 2020 y 2021). Algunos establecimientos de categoría 5 también están afectados según su actividad (centros de cuidados, estaciones, instalaciones deportivas cubiertas, salas polivalentes, hoteles de montaña y refugios). Todo desfibrilador instalado debe declararse en la base nacional GéoDAE. Si compra con nosotros, nos encargamos de esta declaración por usted.

Un desfibrilador requiere un mantenimiento regular: comprobación mensual del estado del dispositivo, sustitución de electrodos (cada 2-5 años según el modelo), sustitución de batería (cada 3-5 años) y un control anual por un profesional. Ofrecemos contratos de mantenimiento adaptados a sus necesidades.

El precio de un desfibrilador oscila entre 1.000€ y 2.500€ según el modelo y las funciones. A este coste se suman los consumibles (electrodos, batería) y el mantenimiento. También ofrecemos soluciones de alquiler con mantenimiento incluido desde 50€/mes.

Ambos analizan el ritmo cardíaco y solo administran una descarga si es necesaria. Un desfibrilador totalmente automático administra la descarga por sí solo tras un aviso de voz: el usuario no hace nada. Uno semiautomático pide pulsar un botón para administrar la descarga. El automático suele preferirse para el gran público; el semiautomático deja el control al usuario.

Sí. Nuestra oferta de alquiler empieza en 50 € sin IVA al mes e incluye el aparato, el mantenimiento, la sustitución de consumibles (electrodos, batería) y el cambio en caso de avería o tras su uso. Es la solución ideal para equiparse sin inversión inicial y con un presupuesto mensual fijo.

Un desfibrilador dura entre 8 y 10 años. Sus consumibles se sustituyen con más frecuencia: los electrodos cada 2 a 5 años según el modelo (o tras cada uso), y la batería cada 3 a 5 años. Un plan de mantenimiento anticipa estos plazos y garantiza que el aparato esté siempre operativo.