Desfibrilador en mercado cubierto y plaza de abastos
Redactado por Cyrille GAGNAIRE, France Défibrillateur. Publicado el 25 de octubre de 2026.

Un mercado cubierto recibe cada semana a cientos de visitantes, muchos de ellos mayores, y a comerciantes que trabajan de pie desde el amanecer. En un lugar así, una parada cardiaca puede ocurrir entre dos puestos, en medio de la multitud. Queda por saber quién debe equipar la nave, dónde colocar el aparato y cómo organizar su mantenimiento cuando los ocupantes cambian de un día para otro.
Un lugar muy concurrido y con un riesgo real
En Francia se producen cada año unas 50 000 paradas cardiacas. Cada minuto sin desfibrilación reduce las posibilidades de supervivencia en torno a un 10 %. Una plaza de abastos se llena sobre todo por la mañana, con muchos clientes mayores, carga de peso y, a veces, calor o frío intensos.
La densidad del público también complica la intervención. Los pasillos son estrechos, los puestos ocupan los pasos y los servicios de emergencia deben poder abrirse camino. Un desfibrilador en el lugar permite empezar la atención antes de su llegada, y eso cambia el desenlace.
Qué prevé la normativa para una plaza de abastos
Los mercados cubiertos y las plazas de abastos son ERP (établissements recevant du public, establecimientos abiertos al público en Francia). La obligación depende de la categoría: las categorías 1 a 3 debían estar equipadas desde el 1 de enero de 2020, la categoría 4 desde 2021 y algunos ERP de categoría 5 desde 2022, conforme a la loi 2018-527 (ley francesa de 2018 sobre los DEA) y al décret 2018-1186 (su decreto de aplicación).
Una pequeña nave de barrio suele ser de categoría 5; una gran nave central, de categoría 4 o superior. La clasificación figura en el expediente de seguridad del establecimiento, que el ayuntamiento o el gestor debe poder presentar. En caso de duda, conviene equiparse: la medida sigue siendo útil aunque la obligación aún no se aplique.

Quién equipa y quién mantiene cuando cambian los ocupantes
En la mayoría de los casos, la nave pertenece al municipio o a un gestor delegado, y los comerciantes ejercen allí bajo un régimen de ocupación. La carga del equipamiento recae en el explotador del establecimiento, es decir, en quien gestiona el lugar, y no en cada vendedor.
El mantenimiento corre a cargo del explotador, según el artículo R. 5212-25 del Code de la santé publique (Código francés de salud pública). Por eso hay que designar por escrito a una persona de referencia que controle el aparato y lleve el registro de seguridad. Sin esa designación nadie mira el indicador de autotest, y así es como un aparato queda inutilizable sin que nadie se dé cuenta.
Una nave privada gestionada por una asociación de comerciantes sigue la misma lógica: la asociación explotadora asume la obligación. El reglamento interno conviene que precise quién paga, quién controla y quién repone los consumibles.
Los días de mercado, la nave funciona a varias velocidades: reparto antes de la apertura, gran afluencia a media mañana, recogida por la tarde. La persona de referencia debe conocer estos ritmos para revisar el aparato fuera de las horas punta y asegurarse de que nada tapa el armario, ni una caja apilada, ni una lona, ni un puesto adicional instalado los días de mayor afluencia.
Dónde colocar el aparato en una nave
La ubicación decide la eficacia. El desfibrilador debe estar en la entrada principal o cerca de un punto de paso central, visible desde los pasillos, accesible sin llave y sin pasar por detrás de un puesto. Hay que evitar los locales técnicos, las oficinas del gestor cerradas por la tarde o un almacén.
Para una nave abierta a la calle o utilizada por la noche, un armario exterior calefactado y protegido es mejor que una simple caja interior. La señalización sigue el arrêté du 29 novembre 2018 (orden francesa del 29 de noviembre de 2018), con indicaciones desde las entradas. Recuerde también declarar el aparato en GéoDAE, una declaración obligatoria que lo hace visible para los servicios de emergencia.
Un cartel sencillo junto al armario también ayuda: número de emergencias, instrucciones en tres pasos y nombre de la persona de referencia. Los comerciantes, que se conocen y se ven cada semana, retienen pronto estas pautas y pueden transmitirlas a los recién llegados.
Puntos que comprobar antes de elegir
La tabla siguiente resume los criterios más útiles para una nave, según su modo de explotación.
| Criterio | Nave de barrio | Gran nave central |
|---|---|---|
| Número de aparatos | Uno, cerca de la entrada | Varios, repartidos por zonas |
| Tipo de armario | Interior suficiente | Exterior o calefactado si hay acceso nocturno |
| Persona de referencia | Agente municipal o responsable del recinto | Equipo dedicado con suplente |
| Modo de adquisición | Compra o alquiler | Alquiler con mantenimiento incluido |
Comprar, alquilar y formar a los equipos
El alquiler conviene a los gestores que no quieren ocuparse de los consumibles: empieza desde 50 € sin IVA al mes, con mantenimiento incluido. La compra se justifica para un parque de varios aparatos gestionado internamente. Los electrodos duran de 2 a 5 años, las baterías de 3 a 5 años y el propio aparato de 8 a 10 años o más. La garantía es de 5 años, la entrega tarda de 2 a 5 días laborables y el presupuesto llega en 24 horas.
El aparato no basta. Formar al personal de la nave, a los encargados de atención y a los comerciantes voluntarios en la alerta, el masaje cardiaco y el uso del DAE (DEA, desfibrilador externo automático) reduce el tiempo perdido en el momento crítico. Una breve sesión de sensibilización, repetida con regularidad, basta para crear reflejos.
Preguntas frecuentes
¿Está obligada una plaza de abastos a tener un desfibrilador?
Una nave es un ERP. Debe equiparse si su categoría está afectada: categorías 1 a 4 según el calendario de la loi 2018-527 y algunos ERP de categoría 5 desde 2022. La clasificación figura en el expediente de seguridad que conserva el explotador.
¿Quién paga el desfibrilador de un mercado cubierto?
El explotador del establecimiento, es decir, el ayuntamiento, el gestor delegado o la asociación que gestiona la nave. Los comerciantes no asumen individualmente este coste, salvo acuerdo previsto en el reglamento interno o en el convenio de ocupación.
¿Dónde colocar el desfibrilador en una nave?
En la entrada principal o cerca de un punto de paso central, visible desde los pasillos y accesible en todo momento sin llave. Evite los locales cerrados. Un armario exterior es adecuado si la nave sigue siendo accesible fuera del horario de apertura.
¿Hay que declarar el desfibrilador en GéoDAE?
Sí, la declaración en GéoDAE es obligatoria. Permite a los servicios de emergencia localizar el aparato más cercano durante una llamada. Recuerde actualizar la ficha si el aparato se traslada, se sustituye o se retira.
¿Es adecuado el alquiler para una nave de mercado?
A menudo sí. El alquiler empieza desde 50 € sin IVA al mes, con mantenimiento incluido, de modo que el ayuntamiento o la asociación no tiene que vigilar los electrodos y la batería. Simplifica la gestión cuando cambia la persona de referencia.
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