Desfibrilador en supermercados y centros comerciales: obligaciones y buenas prácticas
Redactado por Cyrille GAGNAIRE, France Défibrillateur. Publicado el 9 de septiembre de 2026.

Un supermercado o centro comercial combina una gran afluencia de público con pasillos largos y a veces varias plantas, lo que hace que cada minuto cuente ante una parada cardíaca. La normativa francesa exige un desfibrilador externo automatizado (DEA) en la práctica totalidad de estos establecimientos, pero la cuestión se complica en cuanto varias enseñas comparten un mismo techo. Así se organizan la obligación, la instalación y el mantenimiento del aparato en este contexto particular.
Una normativa que depende de la categoría ERP
Las tiendas y centros comerciales pertenecen al tipo ERP M, la clasificación francesa para establecimientos abiertos al público dedicados al comercio. Como en los demás tipos de ERP, la obligación de instalar un desfibrilador sigue una clasificación en categorías de 1 a 5, calculada según el aforo que puede reunirse a la vez. Un hipermercado de varios miles de metros cuadrados suele clasificarse en categoría 1 o 2, mientras que una tienda de barrio puede corresponder a la categoría 5.
La ley 2018-527 y su decreto de aplicación 2018-1186 fijaron un calendario progresivo. Los grandes establecimientos más concurridos, ya clasificados en categorías 1 a 3, debían estar equipados desde el 1 de enero de 2020. Los establecimientos de categoría 4 lo están desde 2021, y algunos ERP de categoría 5 desde 2022. Un centro comercial casi siempre supera estos umbrales y está por tanto concernido desde el primer plazo.
¿Hace falta un desfibrilador por cada tienda o basta uno para todo el centro?
En un hipermercado independiente, la respuesta es sencilla: un único explotador gestiona todo el recinto e instala tantos desfibriladores como requiera su superficie. Un centro comercial que agrupa varias enseñas independientes plantea una cuestión distinta, ya que cada tienda es un establecimiento abierto al público por derecho propio, aunque comparten zonas comunes gestionadas por un propietario o una sociedad de gestión.
En la práctica, la solución más eficaz consiste en instalar uno o varios desfibriladores accesibles desde las zonas comunes, financiados y mantenidos por la gestión del centro, además de los aparatos que las grandes enseñas, como un hipermercado integrado o una tienda de bricolaje, instalan por sí mismas para su propia superficie. Esta puesta en común debe formalizarse en el contrato de arrendamiento comercial o en el reglamento interno del centro, para que cada parte sepa quién mantiene cada aparato.

Calendario de plazos según la categoría del establecimiento
La siguiente tabla resume los umbrales que se aplican a los comercios y centros comerciales según la normativa vigente.
| Categoría ERP | Establecimientos concernidos | Plazo de equipamiento |
|---|---|---|
| Categorías 1 a 3 | Grandes hipermercados, centros comerciales de más de 300 personas | Desde el 1 de enero de 2020 |
| Categoría 4 | Superficies de venta de tamaño intermedio | Desde 2021 |
| Categoría 5 | Pequeños comercios por debajo de los umbrales, algunos concernidos | Desde 2022 |
Dónde colocar el aparato para actuar con rapidez
La ubicación del desfibrilador debe permitir que un testigo lo recoja y regrese junto a la víctima en menos de tres minutos. En un supermercado, esto suele significar una caja cerca de la recepción o de las cajas centrales, un punto que conoce todo el personal y que suele ser visible para el público desde la entrada.
En varias plantas o en una galería comercial extensa, un solo aparato no basta para cubrir todo el recorrido del cliente. Se recomienda repartir las cajas cerca de los puntos de circulación principales, escaleras mecánicas, pasillos centrales o zonas de restauración, y señalizarlas conforme al arrêté del 29 de noviembre de 2018, la orden ministerial francesa sobre señalización, con indicaciones visibles desde los pasillos principales.
Formar al personal de venta y de seguridad
Los cajeros, el personal de recepción y los agentes de seguridad son los testigos más probables de un episodio cardíaco en la superficie de venta. Una breve sensibilización en gestos que salvan, que no requiere ninguna cualificación médica, les permite reconocer una parada cardíaca, alertar a los servicios de emergencia y usar el desfibrilador con confianza, ya que el propio aparato guía en voz alta cada paso.
La elevada rotación de personal en la distribución y los equipos estacionales obligan a repetir esta formación con regularidad, en lugar de limitarla a la llegada de un empleado. Un breve recordatorio durante las reuniones de equipo o las sesiones de incorporación basta para mantener la capacidad de reacción en todo el recinto.
Mantenimiento, registro y declaración en Géo'DAE
Cada desfibrilador instalado, ya pertenezca a la gestión del centro o a una enseña, requiere un seguimiento propio: control regular del autotest, sustitución de los electrodos cada dos a cinco años, de la batería cada tres a cinco años, y del aparato en sí tras ocho a diez años de uso. Este mantenimiento sigue siendo responsabilidad del explotador, conforme al artículo R. 5212-25 del Código de Salud Pública francés.
La declaración en Géo'DAE es obligatoria para cada aparato, incluidos los instalados en zonas comunes, para que los servicios de emergencia localicen el desfibrilador más cercano ante una llamada. Un registro de seguridad actualizado, accesible para cada enseña, facilita los controles y evita que un aparato caduque sin ser sustituido. Las ofertas de alquiler comienzan desde 50 euros al mes sin IVA con mantenimiento incluido, con una garantía de cinco años, entrega en dos a cinco días laborables y presupuesto en 24 horas.
Preguntas frecuentes
¿Debe cada tienda de un centro comercial tener su propio desfibrilador?
No, la normativa exige un equipamiento por establecimiento abierto al público, pero un centro comercial puede compartir uno o varios desfibriladores instalados en zonas comunes para cubrir las tiendas pequeñas, siempre que el acceso siga siendo rápido. Las grandes enseñas independientes, como un hipermercado integrado, suelen instalar además su propio aparato.
¿Quién paga el mantenimiento del desfibrilador en las zonas comunes?
El artículo R. 5212-25 del Código de Salud Pública francés atribuye el mantenimiento al explotador. En un centro comercial, esto significa que la gestión de las zonas comunes es responsable de los aparatos compartidos, un punto que conviene precisar en el contrato de arrendamiento comercial o en el reglamento interno para evitar confusiones entre propietario y enseñas.
¿Debe formarse al personal para usar el desfibrilador?
No se exige ninguna formación obligatoria para usar un desfibrilador externo automatizado, ya que el aparato está diseñado para guiar por voz a cualquier persona presente. Aun así, se recomienda una breve sensibilización para el personal de venta y de seguridad, para ganar tiempo al reconocer una parada cardíaca y alertar a los servicios de emergencia.
¿Debe declararse en Géo'DAE un desfibrilador compartido?
Sí, todo desfibrilador debe declararse en Géo'DAE, incluido el instalado en las zonas comunes de un centro comercial. Esta declaración permite a los servicios de emergencia localizar el aparato disponible más cercano ante una llamada, lo que reduce el tiempo de intervención y mejora las posibilidades de supervivencia de la víctima.
¿Cuánto cuesta equipar un centro comercial con desfibriladores?
El presupuesto depende del número de aparatos que requieran la superficie y la distribución del recinto. El alquiler, con mantenimiento incluido, comienza desde 50 euros al mes sin IVA por aparato, con una garantía de cinco años. Un centro comercial extenso repartido en varias plantas o zonas puede necesitar varias cajas para cumplir los tiempos de intervención recomendados.
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