Desfibrilador en la empresa: obligaciones del empleador
Redactado por Cyrille GAGNAIRE, France Défibrillateur. Publicado el 5 de agosto de 2026.

En Francia, la obligación de instalar un desfibrilador externo automático (DEA) se aplica a los establecimientos abiertos al público, no a las empresas como tales. Una sede social cerrada al público y unas simples oficinas administrativas pueden quedar fuera de esta norma, mientras que una recepción abierta a clientes o visitantes sí puede estar sujeta según su categoría. Esta distinción explica por qué tantos empleadores permanecen en la incertidumbre. A continuación, cómo verificar la situación, elegir un emplazamiento, formar al personal y presupuestar el equipo sin confundir ambos regímenes.
Oficinas, espacios abiertos al público y lugares de trabajo: regímenes que se confunden con facilidad
La ley francesa n.º 2018-527 del 28 de junio de 2018 y su decreto de aplicación n.º 2018-1186 del 19 de diciembre de 2018 exigen un desfibrilador externo automático (DEA) en los establecimientos abiertos al público (en francés, ERP, es decir, un lugar que el público puede entrar), según su tipo y categoría. Una empresa que recibe clientes, proveedores o visitantes en su recepción puede así ser un ERP en el sentido de esta ley, aunque su actividad principal no tenga nada de comercial. Por el contrario, un edificio de oficinas cerrado, accesible solo al personal con tarjeta, queda fuera del alcance de la norma ERP.
Esta distinción no exime al empleador de toda reflexión. El derecho laboral francés le impone una obligación general de seguridad hacia su personal, independientemente del estatus ERP del edificio. Instalar un desfibrilador en un espacio abierto de oficinas, un taller o un almacén sigue siendo una decisión de prevención acertada, incluso cuando nada lo exige en sentido estricto según la normativa ERP. Muchas empresas toman esta decisión por su personal, sin esperar a que una norma las obligue.
Verificar el estatus del establecimiento antes de equiparse
El calendario fijado por el decreto fue progresivo: los ERP de categorías 1 a 3 debían estar equipados antes del 1 de enero de 2020, los de categoría 4 antes del 1 de enero de 2021, y ciertos ERP de categoría 5 desde el 1 de enero de 2022. Un edificio de oficinas que recibe público en un vestíbulo, una agencia o una sala de exposición puede pertenecer a una de estas categorías según su superficie y afluencia. El tipo y la categoría exactos figuran en el expediente de seguridad del establecimiento, o pueden solicitarse directamente al ayuntamiento.
Esta verificación merece el poco tiempo que exige: en Francia se registran alrededor de 50.000 paros cardíacos al año, y cada minuto sin desfibrilación reduce las probabilidades de supervivencia en torno a un 10 %. En una empresa con decenas o cientos de empleados, la probabilidad de que ocurra un incidente en el lugar de trabajo no es desdeñable, ya afecte a un empleado, a un visitante o a un repartidor.

Dónde instalar el aparato y cómo señalizarlo
Un desfibrilador de empresa debe colocarse en un lugar de paso, visible desde la recepción o un pasillo central, y accesible sin llave ni código durante el horario de apertura. Un armario de interior basta para la mayoría de las oficinas, mientras que un sitio industrial con accesos exteriores puede justificar un armario calefactado y con alarma. La elección depende sobre todo de la disposición de los locales y de los horarios de presencia, no de una norma única.
La señalización sigue el decreto francés del 29 de noviembre de 2018 sobre la señalización de los DEA: un cartel normalizado debe indicar la presencia del aparato y guiar hacia su ubicación desde los puntos de paso. La declaración en la base GéoDAE es obligatoria una vez instalado el aparato, y permite a los servicios de emergencia localizar el desfibrilador más cercano en caso de llamada. Muchas empresas compran el aparato pero olvidan esta declaración, aunque se hace en pocos minutos.
Formar a personas de referencia entre el personal, no solo comprar un aparato
Un desfibrilador externo automático (DEA) está diseñado para que lo use cualquier persona, formada o no, ya que el aparato guía por voz cada paso. Esto no resta valor a designar personas de referencia entre el personal, preferentemente en recepción, seguridad o recursos humanos, y formarlas en los gestos que salvan o en primeros auxilios en el trabajo. Un equipo que conoce la ubicación del aparato y el desarrollo de la alerta reacciona más rápido que uno dejado a su suerte.
La frecuencia de reciclaje recomendada para una formación en gestos que salvan se sitúa generalmente entre dos y tres años, con recordatorios internos más breves entre medias. Este ritmo se ajusta de forma natural al del control del desfibrilador: aprovechar una revisión anual para verificar el aparato y refrescar los conocimientos de las personas de referencia evita que ambos temas se pierdan en la agenda de la empresa.
Lo que cuesta realmente un desfibrilador para una empresa
El presupuesto de un desfibrilador de empresa varía sobre todo según la forma de adquisición y los accesorios elegidos. En compra, un pack completo con armario de pared, botiquín y señalización se sitúa la mayoría de las veces entre 1000 y 1500 euros IVA incluido para un aparato automático. En alquiler, la fórmula parte de 50 euros sin IVA al mes con mantenimiento incluido, lo que reparte el gasto y evita adelantar el precio del aparato y de sus consumibles.
| Concepto | Ejemplo de precio, IVA incluido |
|---|---|
| Registro de control y mantenimiento | 4,90 € |
| Señalización DEA, lote de 5 paneles | 24,99 € |
| Armario mural de interior | 99 € |
| Pack llave en mano de desfibrilador automático | 1499 € |
| Alquiler mensual, mantenimiento incluido | desde 50 € sin IVA |
Mantenimiento: una responsabilidad que no termina con la compra
El artículo R. 5212-25 del Código francés de salud pública asigna el mantenimiento del desfibrilador a su propietario, en la mayoría de los casos la propia empresa. Los electrodos se sustituyen cada 2 a 5 años según el modelo, las baterías cada 3 a 5 años, y el aparato en sí sigue operativo entre 8 y 10 años o más si se cuida bien. Ignorar estos plazos equivale a poseer un aparato que no funcionará el día que se necesite.
Los proveedores serios entregan en un plazo de 2 a 5 días hábiles y responden a un presupuesto en 24 horas, dos referencias útiles para no dejar pasar la renovación de una batería o de unos electrodos. Una empresa que alquila su desfibrilador con mantenimiento incluido y una garantía de 5 años delega buena parte de este seguimiento, lo cual conviene a las organizaciones que no cuentan con un equipo técnico dedicado a este tipo de material.
Preguntas frecuentes
¿Una empresa que no recibe público debe instalar un desfibrilador?
La ley francesa sobre desfibriladores se dirige a los establecimientos abiertos al público, no a las empresas como tales. Un sitio cerrado, accesible solo al personal con tarjeta, queda fuera de su alcance. El empleador conserva no obstante una obligación general de seguridad hacia su personal, lo que lleva a muchas empresas a equiparse de forma voluntaria, incluso sin obligación ERP.
¿Cuánto cuesta un desfibrilador para una oficina de tamaño medio?
Un pack completo de compra, con armario de pared, botiquín y señalización, se sitúa la mayoría de las veces entre 1000 y 1500 euros IVA incluido. El alquiler parte de 50 euros sin IVA al mes, mantenimiento incluido, lo que evita adelantar el precio del aparato y el seguimiento de los consumibles a lo largo de los años.
¿Quién debe formarse para usar el desfibrilador en una empresa?
El aparato guía por voz a cualquier persona que lo use, formada o no. Aun así, conviene designar personas de referencia entre el personal de recepción, seguridad o recursos humanos, y formarlas en gestos que salvan o primeros auxilios en el trabajo, con un reciclaje cada dos o tres años.
¿Qué riesgo corre una empresa que no respeta la obligación de equipamiento ERP?
Un establecimiento abierto al público sujeto al decreto y sin equipar se expone a que se constate su incumplimiento durante una visita de la comisión de seguridad, con las consecuencias que ello puede tener para su explotación. Más allá de la norma, la falta de aparato también priva al personal y a los visitantes de una oportunidad de supervivencia en caso de paro cardíaco en el lugar.
¿Hay que declarar el desfibrilador de la empresa en GéoDAE?
Sí, la declaración en la base GéoDAE es obligatoria desde la instalación del aparato. Permite a los servicios de emergencia localizar el desfibrilador más cercano al recibir una llamada, incluso cuando la urgencia ocurre cerca de la empresa y no dentro de sus propios locales.
¿Tiene un proyecto de equipamiento?
Compra, alquiler desde 50 EUR sin IVA al mes, instalación con declaración GéoDAE, mantenimiento y formación: nuestro equipo le responde en 24 horas.



